Por Candela Duato
8 noviembre, 2014

“Ya es tiempo de que te vayas, sal de esta habitación, ve a algún lado, a cualquier lado, afila ese sentimiento de felicidad y libertad, estira tus extremidades, llena tus ojos, despierta, despierta más, despierta vívidamente cada sentido y cada poro”. Stefan Zweig

Date vuelta, mira tu vida y decide ahora mismo si este momento y este lugar hace que tu pulso se acelere y tu corazón se derrita. Si no hay una sensación de mariposas en la parte más profunda de tu alma, cuestionando y absorbiendo todo lo que te rodea, escapa ahora mismo. Si te sientes cómodo, satisfecho y sin desafíos… levántate y aléjate. Haz planes o no, pero lo que sea que hagas, deja ese lugar y busca uno nuevo. Partir significa un comienzo limpio, un alejarse de lo antiguo y un borrón y cuenta nueva. Porque partir es simplemente lo que viene antes de llegar, y no hay nada mejor que un comienzo desde cero.

Las nuevas experiencias son nuestra razón de vivir. Son la razón por las que nos levantamos a diario, la razón por las que continuamos. Si bien disfrutamos de la comodidad, deseamos la experiencia. Tienes toda tu vida para estar cómodo, para sentarte en tu casa y acostumbrarte a la familiaridad de ella. Pero por ahora, mientras eres joven y estás incómodo, sigue moviéndote y desafiándote a ti mismo. Mantente incómodo. Porque sólo crecemos y aprendernos cuando estamos incómodos. Para realmente entenderte a ti mismo, a tu propósito y a los que te rodean, debes seguir moviéndote. Debes moverte al menos cinco veces. Cinco veces para abrir tu corazón y sumergirte en algo nuevo, refrescante y que cambie tu vida:

1. Para escapar de lo que conoces

Tu primera vez es como volar por primera vez. Aprendes a volar y te das cuenta de que lo único que te aleja del mundo eres tú misma. Pero no tienes alas. Tienes piernas, aviones y trenes. Tienes buses, coches y barcos. Tienes todo el mundo frente a ti. Todo el cielo. Y con posibilidades infinitas.

Pero primero debes dejar el nido. Debes despedirte de todo con lo que creciste, el pequeño mundo que una vez consideraste suficiente. Debes desatarte de las comodidades de lo familiar y ubicarte en medio del caos.

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2. Para encontrar nuevas experiencias

La segunda movida se trata de sentir nuevamente. Se trata de aceptar que no es posible el saberlo todo, pero lo intentarás.

Harás nuevos amigos, encontrarás nuevos sabores y encenderás nuevamente la pasión por vivir que vino con tu primer cambio. No descansarás hasta que tu alma hambrienta haya sido calmada. Dejarás tus viejos amigos por nuevos, tu primer lenguaje por otro y la idea de que estás en casa por ese vigorizante sentimiento de nostalgia.


3. Para perseguir el amor

Perseguir el amor es perseguir la felicidad. Es decidir que te tirarás en una persecución en círculos, enloquecedora y sin descanso, y que todos buscamos. Porque el amor es el destino final, ¿o no? Es la razón por la que nos movemos, todos los días.

Si crees que lo has encontrado… en una persona, una ciudad, un trabajo, debes moverte hacia ello. Si tu trabajo soñado te espera en Australia, debes ir ahí. Si tu corazón clama por las playas rosadas de Bermuda debes ir ahí. Es admitir que no hay mayor persecución, nada más importante. Porque si no estás persiguiendo al amor, ¿por qué estas corriendo?

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4. Para escapar de ese amor

El amor no es infinito. Puede encontrarse en un momento, una sola dosis o un romance fugaz. Puede ser un año de amor perfecto con alguien que no se supone deba permanecer en tu vida. Pueden ser las playas que  tanta paz te traen hasta que tu corazón pide algo nuevo. Puede estar en esa primera mordida a tu plato de pasta y acabar en la última.

El amor no está definido por su duración sino por su capacidad de tocarte y cambiarte. Solo porque no haya durado no significa que no fue real.  Debes ser lo suficientemente fuerte para alejarte de un amor que ha terminado y para encontrar uno nuevo. Debes huir de la asfixia de un amor sofocado y mantener tu corazón abierto para más.

Nunca debes conformarte, nunca te entregues a la idea de que no puedes tener otro amor. Porque el mundo está lleno de cosas a las que entregarle tu corazón, cosas para hacerte llorar y darte cuenta (de nuevo) de porqué estás vivo.


5. Para comenzar de nuevo

Debes resistirte a confinarte en tu comodidad. Debes desafiar a la idea de asentarte. Nunca debes resignarte a ti misma a lo ordinario o a lo fácil. Debes desafiar a la tranquilidad por la promesa de algo más grande.

Vivir es nacer y vivir continuamente es renacer una y otra vez. Como una nueva persona, nuevo amante, nuevo amigo, debes evolucionar voluntariamente y transformarte en nuevas versiones de ti mismo.

Nunca debes permitirte que el nuevo lugar que has creado sea tu último lugar. Debes desafiar constantemente la idea de comodidad por la idea de que nunca estarás completamente satisfecho a menos que estés explorando, cambiando y avanzando.

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