Por Josefa Del Real
1 marzo, 2015

Y es que a veces lo que sueñas se encuentra más cerca de lo esperado.

Su nombre es Matthew Parker, un pequeño que necesitaba desesperadamente un nuevo riñón. Sus padres querían encontrar un donante compatible (y saludable) lo más pronto posible, porque según el Registro Nacional del Riñón, los trasplantes que provienen de donantes vivos responden de manera adecuada y duran casi dos veces más que los trasplantes de donantes fallecidos. Tras haber buscado incesantemente a lo largo de todo el país, encontraron lo que necesitaban justo al frente de sus ojos. La familia no lo podía creer:

httpv://youtu.be/3b4X0xF1j4M

Original

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