Todos tenemos un lado maligno, que solemos disimular. Pero si te quitaras esa máscara y te dejaras llevar por tus impulsos, ¿qué pasaría? Aquí un par de preguntas para averiguar qué tan malvado eres: es solo un juego, ¡así que contesta sin escrúpulos!

¿Te sientes cómodo trabajando en equipo?




¿Con qué actitud te identificas más?




¿Cómo preferirías exterminar a tus enemigos?




¿Qué habilidad te gustaría tener?




¿Qué pesada broma le jugarías a tus amigos?




¿Qué situación te molesta más?



Porque de vez en cuando, ¡se siente bien ser malo! Traspasar tus límites y escapar de todo lo convencional te regala experiencias increíbles.