Por Romina Bevilacqua
20 mayo, 2015

Olvídate de los baches en el camino y agujeros en las paredes. 

Es uno de los materiales más utilizados para la construcción de edificios y otras instalaciones, pero sin importar qué tan duradero sea este material eventualmente se forman grietas y baches en él que con el tiempo se van agrandando cada vez más y en ocasiones podrían llevar al colapso de la construcción. Bueno, al menos hasta ahora. Un equipo de la Universidad de Tecnología de Delft (TU Delft) liderado por el profesor Henk Jonkers, un microbiólogo, creó un tipo de concreto que puede repararse a sí mismo.

“Hemos inventado un bioconcreto, esto es hormigón que se sana a sí mismo utilizando bacterias”, señala el profesor. El problema con las grietas en el concreto son las filtraciones, explica Jonkers ya que “si tienes grietas el agua pasa a través de ellas –en tu sótano o garaje por ejemplo–. Luego, si esta agua llega al refuerzo de acero –en el concreto hay barras de metal– las corroe y la estructura puede colapsar”, dice. Para evitar esto, ellos ingeniaron una forma de agregar este componente “sanador”. El bioconcreto se forma de la misma forma que el concreto regular, pero le agregan bacterias que luego se activan cuando entran en contacto con el agua.

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Fuente

Pero estas bacterias además son bastante especiales. Para empezar son capaces de resistir un ambiente tan seco como el concreto –que es como habitar en las piedras– y extremadamente alcalino. Después de tres años viendo cómo crear este concreto dio con las bacterias del bacilo, ya que prosperan en condiciones alcalinas y producen esporas que las ayudan a sobrevivir más de 10 años sin alimento ni oxígeno. Perfecto para lo que requería, ya que las bacterias deberían ser capaces de permanecen inactivas hasta que llegara el momento en el que entraran en contacto con agua.

“El siguiente reto era que las bacterias no solamente se activaran en el concreto sino que también produjeran material para reparar el concreto… y esa es la piedra caliza”, explica Jonkers. Para producir esta piedra, las bacterias necesitaban una fuente de alimentación y Jonkers eligió el lactato de calcio que agregó dentro de cápsulas de plástico biodegradable. Ahora con alimento y las condiciones necesarias, una vez que entra el agua por las grietas, esta rompe las cápsulas y las bacterias comienzan a trabajar. Germinan, se multiplican y se alimentan del lactato, y al hacerlo combinan el calcio con iones de carbonato para formar calcita o piedra caliza que cierra las grietas.

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Delft University of Technology

Se está combinando la naturaleza con los materiales de construcción“, dice. “La naturaleza nos está suministrando mucha funcionalidad de forma gratuita… en este caso, las bacterias productoras de piedra caliza”, finaliza Jonkers.