Por Romina Bevilacqua
20 julio, 2015

Posiblemente una de las mejores soluciones que he escuchado para reducir la contaminación del planeta. 

Ya no tendrás que ser un hombrecito de Lego para transitar por calles de plástico, ya que un equipo de ingenieros y diseñadores neerlandeses ha diseñado una alternativa más ecológica al asfalto que suele utilizarse en la calle: pavimentos de plástico reciclado. Pese a ser un proyecto increíblemente innovador, debo admitir que no me sorprende que sus gestores hayan sido neerlandeses, después de todo los inventos del hormigón que se “sana a sí mismo” y la primera ciclovía solar, también se originaron en los Países Bajos.

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El proyecto de la compañía de construcción VolkerWessels, consiste en fomentar la existencia de autopistas y calles más sustentables al reemplazar el asfalto y cemento de las calles por bloques prefabricados de plásticos reciclados. Con esto no sólo se podría reducir considerablemente la huella ecológica de nuestras calles –y eliminar de nuestras vidas esos molestos baches–, sino que además ayudará a reducir todas esas toneladas de desechos plásticos acumuladas en nuestros océanos y vertederos al reciclarlos.

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VolkerWessels

Para que te hagas una idea, se estima que cada tonelada de asfalto producido emite alrededor de 27 kg de CO2 en la atmósfera, lo que en un año asciende a 1.45 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono al año. Si sumas a esto los 5 billones de restos plásticos que hoy flotan en nuestros océanos, podrás comenzar a comprender por qué este proyecto es una gran idea. Pero esto no es todo. De hecho, estas calles de plástico podrían ser mucho más beneficiosas de lo que pensarías: requieren de mucho menos tiempo para ser armadas (semanas en vez de meses), son virtualmente libres de mantenimiento, eliminan el problema de los baches, pueden soportar temperaturas extremas hasta los 80 ºC y finalmente son más ligeros y prácticos –pueden moverse de un lado a otro sin mayor dificultad–.

Según la compañía neerlandesa, estas calles necesitarían un mantenimiento mucho menor a las actuales calles de asfalto y tienen una durabilidad en promedio 3 veces mayor, además los paneles son huecos, lo que permite instalar cañerías, cableado y otros, dentro de ellas. Pese a que este proyecto aún está sólo sobre papel, si todo sale según lo planeado, los Países Bajos podrían estar viendo estas calles en sus ciudades dentro de 3 años.