Por Francisco Lira
13 agosto, 2014

Por nuestras mamás lo hacemos de todo. Incluso si eso significa vaciar nuestros bolsillos.

En enero de 2013, Corey Wadden, un joven empresario de Toronto, se embarcó en un reto de dos años para ganar $1 millón y así poder arreglar la jubilación de su madre. Si bien no puede llamarse a sí mismo un millonario todavía, la sorpresa desinteresada que le dio a su mamá no deja duda alguna de que este chico sí puede jactarse de ser un gran hijo.

httpv://youtu.be/XyPZQxFchRA

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