Por Elvira Vergara
24 julio, 2015

Llueva, truene o nieve, él no se detiene. 

Todos los días de los últimos dos años, un barrio detiene sus ocupaciones al atardecer.  ¿La razón? Cuando llega el momento en que el sol se esconde, religiosamente Dan Britton sale a su balcón y comienza a tocar con su trompeta las mismas 24 notas.

httpv://youtu.be/P20_2kUoRa0

Es así como cada tarde ellos dejan de hacer sus labores, salen a sus balcones y se detienen a escuchar la emotiva melodía que dura 2 minutos. Esto ha unido mucho a la comunidad, y todos se sienten muy agradecidos de tener un vecino así.

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Dan dice que hace esto cómo un homenaje a su país y a las tropas que han luchado por él.

¡Muy emocionante!