Por Josefa Del Real
22 febrero, 2015

Esta mujer adoptó a una pequeña proveniente del Congo, que sufría de una extraña enfermedad al corazón.

Desde el momento en que Zia pisó EE.UU, esta mujer la amó y cuidó como una verdadera madre, y aunque la pequeña solo vivió 33 días más, sabemos que sintió el calor y el cariño que le entregaron durante ese corto tiempo. La madre dice no arrepentirse de nada, porque aunque la muerte de Zia le rompió el corazón, ser su madre por alrededor de un mes la hizo más feliz que nada en el mundo:

httpv://youtu.be/Yb81x_5GQHE

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