Por Josefa Del Real
19 febrero, 2014

Un papá que acaba de regresar de Afganistán, se esconde en una caja gigante para sorprender a su hija en su tercer cumpleaños.

La niña es pura alegría – que ni siquiera está cerca de llorar – y garantiza poner una sonrisa en la cara durante el resto del día.

httpv://youtu.be/p9JHD9DIZzc

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